Hoy voy a hablar de mi madre en este humilde “jardín” que últimamente se ha convertido en mi pasatiempo favorito.
Aunque ya se que seguramente muchos bloggeros (miles quizás) le dediquen unas líneas a la mujer que les dio la vida (y es que el domingo se celebra en muchos lugares del planeta el día de la madre), pero yo no creo ser uno mas, es decir yo no voy a hablar de las madres en general voy a hablar específicamente de mi madre: La Señora Berna, la mujer que me dio la vida.
Aunque ya se que seguramente muchos bloggeros (miles quizás) le dediquen unas líneas a la mujer que les dio la vida (y es que el domingo se celebra en muchos lugares del planeta el día de la madre), pero yo no creo ser uno mas, es decir yo no voy a hablar de las madres en general voy a hablar específicamente de mi madre: La Señora Berna, la mujer que me dio la vida.
Se que muchas veces he renegado de la vida, maldiciendo y lanzando improperios al cielo cuando las cosas no van bien, y ¿quien no lo ha hecho? creo que todos en algún momento nos quejamos de nuestro destino por circunstancias tontas y maldecimos como idiotas nuestra suerte sin darnos cuenta de que tenemos mucho que agradecer, demasiado diría yo.
Empezare por agradecer a Dios y a la vida el tener a mi madre conmigo, y aunque no creo ser el hijo perfecto y que a veces la defraudo pero ella sabe que la amo y entiende que no siempre acierto con las cosas y simplemente me ama, con mis virtudes y defectos, tal como soy.
Mi madre es una mujer sensible, que todo lo sabe, que se da cuenta cuando no me siento bien y me pregunta: “algo te sucede ¿verdad? Por que no me lo cuentas…” y a veces quiero fingir y decir que todo esta bien que no importa, pero ella sabe que no es así y se pone triste también como acompañando mi dolor. Y es que es imposible ocultarle algo, me conoce al revés y al derecho como diría ella: “se de que pata cojeas”, entonces quien si no es ella para aliviar mis tormentos, puede existir quizás el mejor amigo o amiga, el mejor consejero del mundo pero la madre es la madre y siempre estará dispuesta a sufrir conmigo, a tratar de aliviar todo ese dolor ella solita....
Mi madre es una mujer fuerte, jamás podría comparar su fortaleza con la mía siempre ha sabido capear el temporal y salir airosa de todo, ante todo. Muy convencida de lo que siempre quiso para los suyos, sabe que la felicidad de las personas que ama es su propia felicidad y es por eso que lucha y nos empuja a seguir aunque a veces nos gane la desidia.
Mi madre es una mujer alegre, cuando esta contenta irradia esa sonrisa que contagia y dan ganas de correr a abrazarla y congelar ese momento para siempre, una sonrisa suya siempre será un alivio para mi alma, por eso siempre conservo en la memoria su sonrisa para que me acompañe cuando mas la necesite.
Mi madre no es perfecta, tiene sus errores y defectos, es humana como todos y lo sabe y eso la hace más grande aun, mas humana, porque sabe que mucho de ella existe en nosotros, en sus hijos, y entonces comprende y sabe perdonar.
Mi madre es mi vida, es mi eterna inspiración es por ella que yo sigo aquí, de pie ante la vida aunque se me venga el mundo encima, aunque todo sea gris siempre habrá una luz que me ilumine, unos brazos dispuestos a calmar mi angustia, el abrazo eterno al que siempre vuelvo como un niño, una y otra vez.








