lunes, 24 de enero de 2011

NUEVO AÑO, NUEVO INICIO...


El 2010 fue un año de muchas sonrisas y también de… ¿Cómo decirlo?... replanteamientos personales y profesionales. Pero si algo bueno aprendí en el año que pasó, fue que por primera vez en mi vida fui consiente de mi compromiso como profesional, si en algún momento dudé de mi capacidad o de la carrera profesional que había elegido, pues todo eso se disipó y hoy más que nunca siento que ha sido la mejor opción que pude escoger. Jamás pensé que terminaría convirtiéndome en profesor y eso, ahora, me parece genial. Todos o casi todos saben que llegué aquí por mi pasión por las letras y es que la literatura siempre ha sido un elemento vital en mi vida. Hace un tiempo atrás diseñé este blog con el fin de difundir mis gustos y transmitir esa pasión por la literatura a otros, que como yo, buscaban un rincón donde compartir gustos en común. Este nuevo inicio sirve para invitarlos a compartir conmigo el gusto por lo que más nos apasiona: LA LITERATURA. Prometo no dejarlo abandonado por tanto tiempo y procurar que los temas sean del agrado de todos los que visitan mi blog. Muchas gracias una vez más y sean todos nuevamente: BIENVENIDOS AL JARDÍN!!!

CESARVILL


domingo, 23 de enero de 2011

EL DESPERTAR DE LOS VAMPIROS



La aparición de personajes míticos o fantásticos en el ámbito de la literatura no es para nada novedosa. La corriente literaria del Romanticismo, por ejemplo, con toda su carga emocional y de rechazo hacia la razón; produjo la ebullición de seres que rompían la lógica y los parámetros establecidos de los cánones literarios tradicionales. Por primera vez en la historia personajes siniestros, tales como vampiros, brujas y fantasmas poblaban el universo literario y proponían una nueva visión del héroe o mejor dicho del antihéroe como personaje principal. Pero ¿qué hace que el común de los lectores sienta una extraña fascinación por este tipo de personajes e historias? ¿Qué impulsa a los jóvenes de hoy a consumir este tipo de literatura? ¿Existe algo más que una simple moda en todo esto?

Los reportes de ventas de fin de año de las principales casas editoriales especializadas en literatura juvenil arrojaron cifras más que satisfactorias para sus intereses (Anuario sobre el libro infantil y juvenil 2010 de la Fundación SM), teniendo en cuenta que mucha de esa literatura estuvo centrada en temática gótica o de terror con títulos como Crepúsculo, Aullidos, Luna Nueva, Eclipse y otros han abierto el camino y si existe algo que no se les puede reprochar a los best seller del mundo de la literatura juvenil, independientemente de quien pueda discutir su calidad literaria o su excesiva inclinación comercial, es que han conseguido enganchar a la lectura a millones de adolescentes.

Definitivamente existe algo que los lectores encuentran atractivo en este tipo de relatos y tal vez sea lo mismo que sentían los lectores de finales del siglo XVIII. Un impulso de escapar de la realidad presente y de comprenderla a través de la evocación de otros contextos. Para Julio Hevia, psicólogo y asesor en comunicaciones, es una vuelta con fuerza al romanticismo que los jóvenes buscan al encontrarse en una sociedad caracterizada por las relaciones impersonales. “Desde su origen, el vampirismo conecta con el movimiento romántico, el amor como correlato de la muerte. En nuestra época, en que el mundo recusa el automatismo, la frialdad de los vínculos y el individualismo, tendría algo de reivindicatorio presentar romances en los que el componente del riesgo sea uno de los matices que le dan a la aventura un plus. El tema vampírico está haciéndose cargo de esta necesidad que tiene la juventud de llevar su experiencia a niveles extremos”. Obviamente el tema comercial en todo esto no se puede dejar de lado y de ello se han dado cuenta quienes se encargan de toda la estructura mediática (autores, críticos, editoriales, etc.), la fórmula es sencilla: fantasía + romance + personajes adolescentes = éxito rotundo.

En conclusión podemos afirmar que existe definitivamente un tema de identificación personal por parte de los jóvenes lectores con este tipo de personajes e historias. En su primer periodo, la literatura gótica surgió como respuesta a las inquietudes de las almas más disconformes con el orden regente, que buscaban poder experimentar sensaciones prohibidas y huir de la rutina diaria. Una parte significativa de la sociedad (los jóvenes) asimila este nuevo género y lo utiliza como una válvula de escape. Aunque lo mas pertinente sea decir que lo que buscan los jóvenes que consumen toda esta onda vampírica es poder fantasear, solo buscan ser un personaje imaginario y tener la impresión de que la juventud puede ser siempre hermosa y eterna.

cesarvill



viernes, 29 de octubre de 2010

lunes, 18 de octubre de 2010

OCTUBRE




Octubre


La procesión va lentamente,
con sus pasos aburridos,
con la inercia de moverse
siempre en círculos
en estúpidos círculos

Un mar humano que te ahoga
mansamente
en la espesura de esta acompañada soledad

Si, estas solo
aunque un gentío grite cadenciosamente a tu alrededor
estas solo
mortalmente solo

y la procesión va lentamente
con sus rostros siniestros,
con la complicidad macabra
de la angustia
de ese andar inútil
de pisadas en falso
que nunca se detienen

La procesión va lentamente
y lentamente va mi procesión
cargada de quejas
y lamentos
que tienen el color morado
de los golpes
de la insufrible e incansable penitencia.
reflejada
paso a paso
en el rostro de miles de crucificados.


cesarvill

domingo, 10 de octubre de 2010

EL TRIUNFO DEL ETERNO CANDIDATO

Mario Vargas Llosa, Premio Nobel de Literatura 2010

Siempre quise publicar una noticia como esta en mi blog; Mario Vargas Llosa el eterno candidato al premio Nobel finalmente ganó, y así sucedió. El fin de semana ha sido una especie de regocijo propio y ajeno a la vez. Propio porque a todos quienes admiramos la obra de este ilustre peruano nos ha influenciado de muchas maneras y sentimos como propio el reconocimiento de la Academia Sueca y ajeno porque tal vez nosotros no pertenecemos al mundillo literario de las grandes ligas y somos para muchos unos completos desconocidos que no figuramos en el parnaso literario mundial, pero en fin ese es un tema tal vez de un próximo post, lo cierto es que el reconocimiento largamente esquivo a nuestro escritor más reconocido mundialmente ha sido finalmente reconocido y esa es una alegría inmensa, es algo que nos motiva a seguir escribiendo, no en busca de premios o reconocimientos sino porque como dijo Mario Vargas Llosa alguna vez en un discurso: “la literatura es fuego” y ese fuego aviva las conciencias y las mentes.



Extracto del discurso de Mario Vargas Llosa "La literatura es fuego", al recibir el premio internacional de novela "Rómulo Gallegos", en la ciudad de Caracas, Venezuela agosto de 1967

Las mismas sociedades que exilaron y rechazaron al escritor, pueden pensar ahora que conviene asimilarlo, integrarlo, conferirle una especie de estatuto oficial. Es preciso, por eso, recordar a nuestras sociedades lo que les espera. Advertirles que la literatura es fuego, que ella significa inconformismo y rebelión, que la razón del ser del escritor es la protesta, la contradicción y la crítica. Explicarles que no hay término medio: que la sociedad suprime para siempre esa facultad humana que es la creación artística y elimina de una vez por todas a ese perturbador social que es el escritor o admite la literatura en su seno y en ese caso no tiene más remedio que aceptar un perpetuo torrente de agresiones, de ironías, de sátiras, que irán de lo adjetivo a lo esencial, de lo pasajero a lo permanente, del vértice a la base de la pirámide social. Las cosas son así y no hay escapatoria: el escritor ha sido, es y seguirá siendo un descontento. Nadie que esté satisfecho es capaz de escribir, nadie que esté de acuerdo, reconciliado con la realidad, cometería el ambicioso desatino de inventar realidades verbales. La vocación literaria nace del desacuerdo de un hombre con el mundo, de la intuición de deficiencias, vacíos y escorias a su alrededor. La literatura es una forma de insurrección permanente y ella no admite las camisas de fuerza. Todas las tentativas destinadas a doblegar su naturaleza airada, díscola, fracasarán. La literatura puede morir pero no será nunca conformista.

Sólo si cumple esta condición es útil la literatura a la sociedad. Ella contribuye al perfeccionamiento humano impidiendo el marasmo espiritual, la autosatisfacción, el inmovilismo, la parálisis humana, el reblandecimiento intelectual o moral. Su misión es agitar, inquietar, alarmar, mantener a los hombres en una constante insatisfacción de sí mismos: su función es estimular sin tregua la voluntad de cambio y de mejora, aun cuando para ello daba emplear las armas más hirientes y nocivas. Es preciso que todos lo comprendan de una vez: mientras más duros y terribles sean los escritos de un autor contra su país, más intensa será la pasión que lo una a él. Porque en el dominio de la literatura, la violencia es una prueba de amor.

domingo, 19 de septiembre de 2010

Silvania - Nudo de cielo y delfin


HELICE

Verde azul
el mar, amar
en tus ojos hambrientos
de la sal de mi cuerpo

Surge el albur
en los extramuros del cielo
y son las luces
las que nos rozan como hélices
las que me devuelven la alegría
hipnotizando la arena
esparcida en mi memoria
y en todo alrededor

Amor, el mar, amar

Hoy seremos esa arena
oculta de la orilla
bajo un cielo incontenible
de sombras infinitas,
luminosas
que giran y giran
creando la brisa
creando la vida
desde nuestros
corazones...


cesarvill

viernes, 10 de septiembre de 2010

"El trompo" - José Diez Canseco


EL TROMPO - JOSÉ DIEZ CANSECO
PLAN LECTOR
COLEGIO "EL CARMELO"


José Diez Canseco Pereyra (1904 - 1949), escritor y periodista peruano. Se le considera precursor del realismo urbano en el Perú. En sus obras muestra escenas de la vida cotidiana en Lima y otros parajes costeños y emplea el lenguaje popular de un modo bastante novedoso.

A pesar de ser autor de algunos de los cuentos más conocidos de la literatura peruana, como El Gaviota o El trompo, José Diez-Canseco dedicó casi toda su vida al periodismo, llegando a convertirse en la década del 40 en el columnista más leído del prestigioso diario La Prensa. Por ello, al momento de su temprana muerte, sólo había publicado dos libros de narrativa -Estampas mulatas (1930) y Duque (1934)-, dejando mucho material inédito o disperso en revistas y periódicos.


Descargar el cuento aquí